El jamón de Hernández Jiménez que llegó al Vaticano con el alcalde de Barcelona

El Papa, un jamón de Guijuelo y el alcalde de Barcelona

En agosto de 2024, Jaume Collboni viajó al Vaticano para reunirse con el Papa Francisco. Llevaba, entre otras cosas, un regalo pensado con cuidado: un sobre de jamón ibérico de Guijuelo envasado al vacío. No chocolate belga, no aceite de oliva virgen extra, no vino de Rioja. Jamón ibérico de Guijuelo. Porque resulta que al Papa le encanta, y cuando a alguien le encanta el jamón de Guijuelo, es muy difícil acertar más con otro regalo.

La noticia nos llegó, como suele pasar con las cosas que importan, de manera discreta. Sin fanfarria. Solo un dato que habla por sí solo: el alcalde de la cuarta ciudad más visitada de Europa, con todo el protocolo y las opciones a su alcance, eligió un manjar de nuestra sierra.

Por qué siempre acaba siendo jamón de Guijuelo

Esto no sorprende a nadie que conozca la zona. Guijuelo lleva siglos siendo el lugar donde el jamón ibérico alcanza su mejor expresión. No es casualidad ni marketing: es geografía y tiempo.

La sierra de Béjar y la sierra de Francia forman un corredor de viento frío y seco a más de mil metros de altitud. Ese aire — el mismo que respiramos en bodega cada mañana — hace algo que ninguna cámara de secado puede imitar: cura el jamón despacio, sin artificios, dejando que la grasa infiltrada se funda con el magro y que los aromas se asienten de verdad. El resultado es un sabor largo, complejo, sin estridencias.

Cuatro generaciones de la familia Hernández Jiménez llevamos haciendo exactamente eso desde 1890. Sin cambiar el método. Sin atajos.

El Papa visita Madrid

Que el Papa Francisco esté de visita en Madrid estos días de junio de 2026 nos llena de orgullo, como a tantos otros. Y no podemos evitar pensar en aquel sobre de jamón ibérico que viajó hasta el Vaticano hace menos de dos años.

Si en una audiencia papal alguien le preguntara de dónde viene ese jamón que tanto le gusta, la respuesta sería la misma de siempre: de las bodegas de la sierra de Salamanca. Del frío. Del tiempo. De manos que llevan décadas haciendo lo mismo porque saben que no hay manera mejor.

Nuestro jamón, en el Vaticano

El sobre de jamón que el alcalde de Barcelona llevó al Papa era de Hernández Jiménez — el mismo jamón que puedes pedir directamente desde nuestra bodega en Guijuelo.

No es un detalle menor. Significa que, de todos los jamones ibéricos disponibles en Barcelona, alguien con criterio eligió el nuestro para una mesa de Estado. Sin intermediarios capaces de mejorar lo que sale de aquí desde 1890.

Si el jamón que llegó al Vaticano te parece el que quieres en tu mesa, ya sabes dónde pedirlo.

El jamón que llegó al Vaticano. Pídelo directamente desde nuestra bodega.