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130 años en Guijuelo

Cuando Felipe Hernández Jiménez estableció en 1890 el primer punto fijo de producción de la familia, los jamones se distribuían por los pueblos limítrofes en carro. Producía cuatrocientos animales al año. Ciento treinta y cinco años después, producimos cuarenta mil piezas anuales, exportamos a más de doce países y la cuarta generación de la familia lleva el día a día desde Guijuelo, Salamanca. Lo que no ha cambiado en todo ese tiempo es el sitio, el método y la obsesión.

Una fecha que importa: 1986

En 1984, Felipe Hernández Jiménez, nuestro abuelo, se reunió con un grupo de industriales y ganaderos en Guijuelo. El sector elaboraba mucho producto pero con poco control: hacía falta un organismo que regulara y amparara los jamones que se hacían en la zona, que los protegiera de imitaciones y que garantizara al consumidor lo que estaba comprando.

Dos años más tarde, en 1986, nacía la Denominación de Origen Guijuelo, la primera Denominación de Origen de jamón ibérico de España. Hernández Jiménez fue uno de los miembros cofundadores. Cuarenta años después seguimos siendo parte activa del Consejo Regulador.

Cuatro generaciones

Lo que hacemos hoy

Curamos jamones, paletas y embutidos ibéricos en nuestras instalaciones de Guijuelo, sin intermediarios entre la bodega y tu casa. Compramos directamente a ganaderos seleccionados de las dehesas de Salamanca, Extremadura y Andalucía. Sacrificamos en mataderos certificados, salamos con sal mínima, secamos al aire libre con las ventanas abiertas en los meses fríos y curamos durante años en bodega natural a mil metros de altitud, en las faldas de la Sierra de Béjar.

Cada año salen de nuestra fábrica unas cuarenta mil piezas de jamón y paleta, además de embutidos tradicionales. Cada pieza pasa los controles de la Norma del Ibérico vía la certificadora HYCER, los de la marca de calidad Tierra de Sabor de Castilla y León, y los de auditoría de la DOP Guijuelo, que es la denominación de origen más exigente del país en jamón ibérico.

Por qué Guijuelo

Guijuelo está al sureste de Salamanca, a mil metros sobre el nivel del mar, en el contrafuerte norte de la Sierra de Béjar. Los inviernos son fríos y secos, los veranos cortos y suaves. Entre las dos sierras pasa un régimen eólico característico que recorre la penillanura sin obstáculos.

Esas condiciones son exactamente las que necesita un jamón ibérico para curarse despacio y bien. Permiten reducir la sal al mínimo y dejar que el tiempo haga el resto. La curación lenta y natural es lo que da al jamón de Guijuelo su sabor dulce, su poco salado característico y esa untuosidad que solo se consigue cuando la grasa de la bellota se ha redistribuido durante meses dentro de la pieza.

No es marketing. Es geografía aplicada a un alimento.

Lo que no hacemos

No usamos atajos. No bajamos la curación para sacar producto antes. No utilizamos secaderos industriales con temperatura forzada. No metemos productos de fuera de Guijuelo bajo nuestra marca. No vendemos a intermediarios opacos: nuestro jamón sale de la fábrica hacia tu casa, sin pasar por almacenes intermedios donde se pierda la trazabilidad.

Si tienes cualquier duda con una pieza que has recibido, te devolvemos el dinero o te enviamos otra. Siempre. No hay letra pequeña.

Contacto directo con la familia

F. Hernández Jiménez e Hijos S.L. Pol. Agroalim. c/ Sierra de Tonda, 15 37770 Guijuelo · Salamanca Tel. +34 923 58 02 23 Contactar →